TAG | iram
El principal beneficiado por trabajar con herramientas de calidad es el cliente, puesto que se mejora el nivel de satisfacción con el producto o servicio que ofrece la empresa.
Vale mencionar que a niveles de 6 sobre 10, el cliente tiene un bajo nivel de compromiso con el producto o servicio y ante una oferta superadora de la competencia, se lo perderá. Pero, si los niveles de satisfacción superan 8 sobre 10, ya no se tienen clientes sino fans de los productos y servicios, siempre dispuestos a consumir más de ellos.
A partir de poder mejorar la satisfacción de los clientes se desencadenan acciones que benefician a la empresa: Mejora de costos, motivación del personal, mejora de ingresos y el aumento de participación en el mercado, entre otros.
Además, no importa el tipo de actividad que usted esté llevando a cabo: Producción, servicios, salud, educación, gobierno, etc. En todos los casos, se pueden utilizar las herramientas de calidad. Tampoco influye si uno realiza su actividad en una corporación o en una pyme, ya que para ambos tipos de organizaciones existen aplicaciones de calidad.
Antes de decidir qué sistema utilizar, es necesario tener los siguientes requisitos:
- La alta dirección de la empresa o su dueño deben estar convencidos de que la calidad es el camino a seguir.
- Se debe destinar tiempo y recursos para capacitar al personal.
- La calidad no es para pocas personas en una empresa u organización. Se debe involucrar a todo el personal. Las mejores ideas provienen de los empleados que realizan su tarea en el día a día.
En las empresas más exitosas, no se concibe la gestión sin trabajar con herramientas o sistemas de calidad.
En Base al artículo “El valor de la calidad”, por Daniel Remondegui. Página 3, Suplemento IT Business, El Cronista Comercial. Martes 12 de julio de 2011.
Queremos compartir con ustedes una nota muy interesante publicada en el diario el Cronista Comercial, en el día de hoy:
El valor de la calidad certificada
En la Argentina, cada vez más empresas certifican ISO 9001, en busca de elevar sus estándares de calidad.
Para las organizaciones que buscan eficacia en los procedimientos, seguridad de productos y sistemas, y el cuidado del medio ambiente, la certificación es una llave que abre el portal de la mejora continua.
La empresa Dafing Group dedicada a la organización de eventos corporativos ha certificado recientemente ISO 9001:2008. El proceso duró 10 meses y se realizó con la incorporación de un asesor externo. Los cambios fueron sensibles: a partir de la certificación, en Dafing Group están obligados a llevar adelante ciertos controles y procedimientos, como la calificación de todos los proveedores y la realización de encuestas de satisfacción por parte de los clientes. Para la empresa, la certificación representó entre $ 30.000 y $ 35.000 (incluye el costo de la certificadora, asesor externo y costo interno de reestructuración) y actualmente se encuentran en etapa de recertificación.
Una encuesta realizada por la consultora en Gestión de Calidad Grupo Crescent, entre empresas “de clase mundial” que operan con altos estándares de calidad, reveló que el 70,4% de las firmas con una certificación ISO. En tanto, más del 50% de las compañías que aún no han obtenido su certificación de calidad, planea gestionarla en los próximos dos años. “Cuando una empresa tiene un esquema de trabajo muy bueno, la certificación debería ser una consecuencia normal. Pero, en la Argentina, también hay docenas de miles de firmas que no están certificadas y que eligieron otros esquemas”, admite el director de Grupo Crescent, Marcelo Carbone. La certificación “no sólo es una guía para la mejora continua sino que formaliza procesos. Y ésto, en todos los casos, siempre es positivo”, agrega.
Leer la nota completa en: http://bit.ly/calidadcertificada