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Mito 1: la ISO es para grandes empresas.
Falso. Las normas ISO, en especial la 9000, se aplican a todo tipo de organización, independientemente de su tamaño. En particular, en el caso de pequeñas y medianas empresas, la certificación ISO 9001:2008 representa un sello de calidad comúnmente aceptado que permite ampliar la base actual de clientes y/o acceder a nuevos mercados.
Mito 2: La ISO no sirve para empresas de servicios.
Falso. La norma ISO 9001:2008 sirve tanto para empresas manufactureras como de servicios. En el caso de estas últimas, resulta todavía más importante establecer criterios de medición de la calidad (dado que su oferta es intangible).
Mito 3: La ISO no mejora la calidad de los productos que mi empresa produce
Parcialmente cierto. La calidad de los productos se ve acrecentada como consecuencia de la mejora y control de los procesos de la empresa, en particular los de producción. No sólo eso, sino que la mejora de los procesos no productivos (ej. atención al cliente, servicio posventa) impacta rotundamente en la calidad del producto final.
Mito 4: El proceso de certificación es largo, costoso y complejo
Falso. Un proyecto de certificación ISO 9001:2008 para una pyme en general no excede el año de duración, con un promedio que ronda los nueve meses, e involucra, mayormente, recursos de la propia organización. Además, el Estado nos provee opciones para financiar parcialmente todo el proceso de implementación y certificación.
Mito 5: La ISO genera un montón de papelerío inservible
Falso. Es cierto que exige una cierta base y respaldo documental para asegurar que la gestión de la empresa no se transmita por “tradición oral” únicamente o que sea dominio de alguna persona en particular. En este sentido, se busca que todos conozcan todos los procedimientos. Pese a la creencia generalizada, se recomienda fervorosamente la redacción de procedimientos breves y concisos.
Mito 6: La ISO genera más burocracia interna
Falso. La norma ISO 9001:2008 establece ciertos requisitos para implementar un sistema de gestión de la calidad en las organizaciones, de ninguna manera prescribe cómo se tienen que hacer las cosas y, mucho menos, que éstas terminen complejizándose. A través de la revisión crítica (y simplificación) de los procesos, la burocracia suele disminuir y no aumentar.
Mito 7: La gente se va a resistir a la ISO
Parcialmente cierto. Un proyecto de certificación implica cambios, y como cualquier proceso de cambio, genera inicialmente resistencias. Esto es lógico y normal y forma parte de la naturaleza humana. Resulta no menos cierto también que con el correr del tiempo, la gente termina valorando el trabajar de manera más ordenada y previsible.
Mito 8: Las empresas que certifican ISO trabajan bien
Parcialmente cierto. El enfoque propuesto por la normativa ISO apunta fundamentalmente a la mejora continua de la gestión de una organización, lo que no significa necesariamente que se haga todo bien. En este sentido, presupone la adopción de herramientas y metodologías que permitan la detección de fallas y errores, así como la generación de acciones preventivas y correctivas para solucionarlos.
Fuente: Cronista
El principal beneficiado por trabajar con herramientas de calidad es el cliente, puesto que se mejora el nivel de satisfacción con el producto o servicio que ofrece la empresa.
Vale mencionar que a niveles de 6 sobre 10, el cliente tiene un bajo nivel de compromiso con el producto o servicio y ante una oferta superadora de la competencia, se lo perderá. Pero, si los niveles de satisfacción superan 8 sobre 10, ya no se tienen clientes sino fans de los productos y servicios, siempre dispuestos a consumir más de ellos.
A partir de poder mejorar la satisfacción de los clientes se desencadenan acciones que benefician a la empresa: Mejora de costos, motivación del personal, mejora de ingresos y el aumento de participación en el mercado, entre otros.
Además, no importa el tipo de actividad que usted esté llevando a cabo: Producción, servicios, salud, educación, gobierno, etc. En todos los casos, se pueden utilizar las herramientas de calidad. Tampoco influye si uno realiza su actividad en una corporación o en una pyme, ya que para ambos tipos de organizaciones existen aplicaciones de calidad.
Antes de decidir qué sistema utilizar, es necesario tener los siguientes requisitos:
- La alta dirección de la empresa o su dueño deben estar convencidos de que la calidad es el camino a seguir.
- Se debe destinar tiempo y recursos para capacitar al personal.
- La calidad no es para pocas personas en una empresa u organización. Se debe involucrar a todo el personal. Las mejores ideas provienen de los empleados que realizan su tarea en el día a día.
En las empresas más exitosas, no se concibe la gestión sin trabajar con herramientas o sistemas de calidad.
En Base al artículo “El valor de la calidad”, por Daniel Remondegui. Página 3, Suplemento IT Business, El Cronista Comercial. Martes 12 de julio de 2011.
Queremos compartir con ustedes una nota muy interesante publicada en el diario el Cronista Comercial, en el día de hoy:
El valor de la calidad certificada
En la Argentina, cada vez más empresas certifican ISO 9001, en busca de elevar sus estándares de calidad.
Para las organizaciones que buscan eficacia en los procedimientos, seguridad de productos y sistemas, y el cuidado del medio ambiente, la certificación es una llave que abre el portal de la mejora continua.
La empresa Dafing Group dedicada a la organización de eventos corporativos ha certificado recientemente ISO 9001:2008. El proceso duró 10 meses y se realizó con la incorporación de un asesor externo. Los cambios fueron sensibles: a partir de la certificación, en Dafing Group están obligados a llevar adelante ciertos controles y procedimientos, como la calificación de todos los proveedores y la realización de encuestas de satisfacción por parte de los clientes. Para la empresa, la certificación representó entre $ 30.000 y $ 35.000 (incluye el costo de la certificadora, asesor externo y costo interno de reestructuración) y actualmente se encuentran en etapa de recertificación.
Una encuesta realizada por la consultora en Gestión de Calidad Grupo Crescent, entre empresas “de clase mundial” que operan con altos estándares de calidad, reveló que el 70,4% de las firmas con una certificación ISO. En tanto, más del 50% de las compañías que aún no han obtenido su certificación de calidad, planea gestionarla en los próximos dos años. “Cuando una empresa tiene un esquema de trabajo muy bueno, la certificación debería ser una consecuencia normal. Pero, en la Argentina, también hay docenas de miles de firmas que no están certificadas y que eligieron otros esquemas”, admite el director de Grupo Crescent, Marcelo Carbone. La certificación “no sólo es una guía para la mejora continua sino que formaliza procesos. Y ésto, en todos los casos, siempre es positivo”, agrega.
Leer la nota completa en: http://bit.ly/calidadcertificada