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De acuerdo a la 5ª edición del estudio UPS Business Monitor Latin America (BMLA), realizada a más de 800 directivos de PyMEs en siete países de la región, reveló que más de la mitad de los ejecutivos se encuentran hoy en una mejor situación que la de hace un año. Esto también ocurre en Argentina, aunque en menor medida (43%), y donde el 33% dice estar igual que hace un año, y un 24% señaló estar peor. Por otra parte, el 60% de los ejecutivos de la región revela que confía en que su compañía mejorará en los próximos 12 meses. Si bien en Argentina el optimismo no es tan alto, el 33% cree que su empresa va a mejorar durante el próximo año, el 52% considera que se mantendrá estable, y un 12% que empeorará.
Las mayores preocupaciones de las pymes locales son respecto de: el incremento en los costos laborales (71%), incremento en los costos de combustible y energía (30%) y la “burocracia y regulaciones” (29%). Por otro lado, al hablar de los factores que ayudan a su competitividad destacan: La disponibilidad de fuerza laboral calificada” (98%), la “eficiencia de la cadena de suministro” (98%), la “adopción de tecnología de la información” (95%) y el “respaldo del gobierno” (94%).
Al momento de consultar sobre las prioridades de inversión en los próximos 12 meses, el 36% de las PyMEs argentinas optó por la inversión en infraestructura física, seguida por la inversión en marketing y ventas (29%), el desarrollo de la fuerza de trabajo (24%), la investigación y desarrollo de nuevos productos (22%), e inversión en sistemas informáticos (20%). Sólo el 11% respondió que no planea realizar ningún tipo de inversión.
Fuente: ebizLatam
Las Tecnologías de la Información y Comunicaciones juegan un rol crucial en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, según un reporte presentado en la Cumbre de Cambio Climático (COP 17).
Aunque sólo representan del 2 al 3% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI), responsables del cambio climático, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) implican el 40% del consumo energético global. Es por esto que las medidas de eficiencia energética en este sector ayudarán sustancialmente a la reducción de la huella de carbono, y por su impacto en otras industrias y actividades sociales, están llamadas a liderar la revolución verde, destaca un informe presentado por la Organización de las Naciones Unidas para las Tecnologías de la Información y la Comunicación (UIT), durante la Cumbre mundial de Cambio Climático en Durban, Sudáfrica (COP 17).
La contribución de las TICs a la reducción de emisiones se llevará a cabo por múltiples vías. A través de videollamadas y teleconferencias, se puede evitar un 20% de los viajes de negocios en la Unión Europea, lo que representa un ahorro de 22 millones de toneladas de CO2 por año.
Según el informe de la UIT, por cada millón de puestos de teletrabajo se reduce la liberación de un millón de toneladas de CO2 a la atmósfera cada año. El reemplazo de bienes físicos por bits -la factura electrónica, el e-mail, música, libros en formato electrónico- elimina el gasto energético en manufactura y transporte. En materia de transporte inteligente, las soluciones electrónicas como el GPS o los asistentes virtuales para estacionamiento, ahorran tiempo, consumo energético y emisiones.
Pero, las nuevas tecnologías también crean problemas: se calcula que, en 2006, los cinco principales buscadores de Internet consumieron cinco gigawatts de electricidad diarios, un consumo equivalente al de Las Vegas, en el día más caluroso del año. En tanto, la basura electrónica llega a niveles alarmantes, con unas 300.000 toneladas cada año, sólo en la Unión Europea.
Propuestas sustentables
Las compañías tecnológicas pueden ser parte de la solución. En los países menos desarrollados, los sistemas de alerta de catástrofes vía celular y los servicios de información climática evitan pérdidas y mejoran la productividad en las zonas rurales.
Los cambios tecnológicos han generado una mayor eficiencia energética. “Las impresoras y computadoras actuales consumen un 50% menos que las fabricadas en 2005, señaló Chris Libie, director de Comunicaciones de HP, y comentó que en una implementación conjunta con el laboratorio Merck, se logró una reducción del 80% del consumo energético. En tanto, Microsoft presentó en Durban, junto con la Agencia Ambiental Europea, su plataforma Eye On Earth, que permite a los ciudadanos interactuar en forma gratuita con una extensa base de datos de condiciones meteorológicas y mediciones de la calidad del aire y del agua y nivel de ruido en sus ciudades.
Con el mismo espíritu 2.0, ThechAmerica Group, una asociación que reúne a académicos y especialistas en tecnología en Estados Unidos y países de la Unión Europea, lanzó Poliwiki, una plataforma colaborativa que recopila y compara legislaciones ambientales de países. La herramienta de uso gratuito permitiría mantener actualizada la legislación ambiental y tomar las mejores prácticas de cada país y región.
Fuente: Cronista
Cada segundo, 2000 millones de personas envían tres millones de e-mails.
El auge del sector de la tecnología de la información es colosal: desde el año 2000 el tráfico en internet creció 200 veces; cada segundo se envían tres millones de correos electrónicos; diariamente se crean 500.000 cuentas en Twitter; más de 2000 millones de personas tienen acceso a la red de redes; y según Cisco, para dentro de muy poco, el año 2015, habrá 3000 millones de usuarios. Para mantener en funcionamiento esta locura impensable de intercambio de información hacen falta millones de computadoras.
Obviamente, el medio se ha convertido en un voraz consumidor de energía. Millones de aparatos indispensables para su funcionamiento precisan de electricidad, y gran parte de ellos no han sido diseñados para que resulten mínimamente eficientes.
El diario ABC de España acaba de publicar una nota en la que revela un estudio de los profesores Justin Ma de la Universidad de California en Berkeley y Barath Raghavan del Instituto Internacional de Ciencias de la Computación, que demuestra que internet ya está consumiendo el 2% de la energía mundial.
Estos investigadores se tomaron el arduo trabajo de analizar la estructura de la red actual para justamente calcular cual era el consumo de cada una de sus partes y llegar a un resultado estimativo, ya que nadie puede decir exactamente cuantos smartphones hay conectados a la web, ni cuantas horas al día dedica el vecino a navegar. Pero se puede conseguir un resultado bastante aproximado a la realidad si se analizan los datos provenientes de los fabricantes de equipos y de los prestadores del servicio o de las empresas de telefonía. Como sea, Justin y Barath llegaron a la conclusión de que existen cerca de 750 millones de c+omputadoras; unos 1000 millones de teléfonos inteligentes y no menos de 100 millones de servidores en todo el mundo. Sumando lo que consumen todos esos dispositivos, la energía necesaria para construirlos, su tiempo de vida útil, más la energía que hace falta para que los routers y torres de telefonía los conecten entre sí, llegaron a la conclusión de que se necesitan entre 170 y 307 Gigawatts para que Internet exista. Esto es el 2% de toda la energía utilizada en nuestro planeta. Al respecto, hay que contar por ejemplo que entre las industrias de la agricultura, minería, manufacturas, y construcción consumen alrededor del 37% del total; el transporte comercial y personal utiliza el 20%; y la calefacción, iluminación, y electrodomésticos juntos el 11%.
Consultado un experto de la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec) explicó que el problema no es la cantidad sino la procedencia de la energía, si es sustentable o no, y que la problemática pasa por cuales van a ser las fuentes en el futuro, ya que los avances tecnológicos van a requerir cada vez más electricidad.
El próximo 22/6 tendremos la “Jornada para empresas TICs”, aquí un recorte del diario El Cronista Comercial: 